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Sobre la Ballena Azul, y otros juegos de la muerte

Entendiendo como actúa el juego, para prevenir

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“La Ballena Azul” ya está formalmente en Latinoamérica y sabemos de ella gracias a las redes y los medios que prácticamente desde el pasado 24 de abril han alertado de su presencia en Colombia, sobre todo porque el juego ya cobró sorpresivamente tres víctimas y se preveen otras más.

El juego va dirigido a nuestros hijos, tomándoselos para sí en calidad de jugador y luego convirtiendolos en-víctimas. Su detección por los adultos no es fácil, y los medios de control social -incluidas la policia y otras entidades-, no bastan para evitar su difusión.

Dada esta connotación, RedRayuela publica hoy “La Estrategia de la Ballena Azul“, unas páginas que surgen a partir de la reflexión personal del autor, y que pretenden ayudar a entender la naturaleza del juego facilitando algunos elementos para iniciar el análisis de la situación local, de forma que se den respuestas más adecuadas frente al riesgo que significa para nuestros hijos.

Invitamos a su lectura y a enriquecerlas con sus aportes y experiencia.

Este riesgo no puede menospreciarse, y menos ignorarse, pues su resultado, cuando se dá, es irreversible: termina con la muerte o lesión del menor.  Por la misma razón, implica un trabajo en equipo, que involucra familia, escuela y comunidad local.

[ ver “La Estrategia de la Ballena Azul“]

RedRayuela / 2017


Sobre la imagen: photorack.net
http://photorack.net/index.php?action=showpic&cat=77&pic=14447

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Un momento para Jafet

Hoy con tristeza registramos la muerte temprana de Jafet, quien durante muchos años fué un personaje central de la Fundación Pedagógica Rayuela, donde fungía como auxiliar, portero, compañero de juego, cuidador desinteresado, ayudante espontáneo, conversador sencillo pero ávido, reto de paciencia para algunos,  verdadero colaborador, y aún orador decidido para la Fundación Rayuela.

Jafet3bJafet fué inspiración de varios, reto para comprender de muchos,  de fácil trato, abierto y franco por naturaleza, con una sensibilidad que a veces le dificultaba la relación con los adultos que le rodeaban,  pero en definitiva, un modelo exitoso de adaptación resultado quizás de su historia personal en la Fundación Rayuela que le acogió, y su paso previo por la educación especial en alguna institución especializada – a la que él se refería con frecuencia, con orgullo y cariño – ubicada en la edificación del así llamado “antiguo hospital de Tunja”.

Su tiempo era su propio ritmo a veces asíncrono, y también fué el tiempo de todos los que le trataron, grandes y chicos; fué la evidencia vívida de que cada uno de nosotros impregna con su ser a los demás sin proponérselo, y del cómo con un simple contacto espontáneo nos vemos inmersos en algunas vidas que apenas sí tocamos.

Desde aquí, enviamos un abrazo lleno de solidaridad, acompañando y compartiendo la tristeza de su repentina ausencia, para su familia, amigos y aquellos que le conocieron y trataron.

Algunas notas de despedida en:
Blog Rayuela-Tunja: Jafet: “El niño mas grande en rayuela”.
La FPR en Facebook:  https://www.facebook.com/rayuela.tunja

OttoJ / RedRayuela

El intercesor, figura central por derecho propio.

Todos tenemos nuestra propia visión del mejor sistema educativo, creado con base en nuestra propia experiencia de usuarios,  y en el acervo documental que generalmente por casualidad o por influencia de alguna campaña publicitaria dirigida, leemos. En esa diversidad de opiniones y pareceres, siempre destaca un actor en primera línea:  el alumno, que se interpreta como el objeto del sistema educativo. Sin alumnos, la escuela o colegio no tiene mayor sentido.  Sin embargo, existe un personaje menos visible pero mucho mas importante por lo central para el sistema: el maestro.

Se trata entonces, de elucubrar un sistema educativo donde, a partir de reconocerle al intercesor, maestro o docente un rol de guía mejor definido y menos aparente, virtualmente responsable de los avances y logros de nuestros hijos, y totalmente interrelacionado con el medio, podamos generar una sociedad propositiva ante las dificultades, solidaria para con las diferencias, con actitud y empuje cuando hay que superar retos, respetuosa del otro, responsable para con sus miembros, pero sobre todo autogestionable, autoregulada y devota del autocuidado.

Sin duda el maestro que se vé y se siente como el centro del universo educativo,  gana en actitud, profesionalismo, conocimiento, se actualiza e importa inteligentemente nuevas tendencias, y potencia su capacidad de interactuar proactivamente con el medio social en el que habitualmente se desenvuelve.  Se torna propositivo, fiable, creativo, colaborador, con autocrítica y gran sentido de avance, de tal forma que el objeto de su trabajo -el alumno- siempre se beneficiará exponencialmente de su contacto.

En el texto que aquí presentamos, se identifican ocho elementos que se oponen persistentemente a que tengamos un sistema cuyo centro sea ahora el maestro y no el alumno, y se invita a  la discusión para lograr un cambio en el punto de vista tradicional de los tres actores mejor identificados -a saber, familia, colegio y el propio maestro- quienes negándose a este giro lo único que logran es entorpecer un mayor avance de nuestros hijos, en términos de creatividad, comunicación o lenguaje, y pensamiento.

Leer  “El maestro intercesor, figura de la escuela y el sistema”, en este blog.

 

OttoJ./RedRayuela

FPR-2016. Intercesores en equipo

Creo que el primer punto anunciado como “agradable sorpresa”  dentro de los cambios que se dieron para este año [ver Nueva Revisión al Método Rayuela] , está el exigirse un mayor énfasis que el habitual para la preparación del docente en el propio método bajo el cual deberá interactuar con los chicos y en su propio gremio.

Parte de ello resulta de haber implementado el desarrollo del pensamiento integrando funcionalmente lo lógico, matemático, biológico, ecológico, creativo, social e histórico, categorías que resultan ser las que apoyan en la práctica nuestra comprensión e interpretación del mundo local y global.

La tarea de los  docentes-intercesores resulta ahora mas compleja, pues deben enlazar un gran planteamiento organizado que los presenta como pilares para fundamentar acciones pedagógicas entre ellos mismos, de manera que cuando su trabajo se exprese como proyectos interdisciplinares sobre los estudiantes (conocidos como “rayuelos”), lo hagan adecuadamente con esa visión alternativa e integradora, desarrollando y potencializándoles en las tres áreas que al decir de la propia escuela FPR se reconocen como críticas para el rayuelo: el lenguaje, las matemáticas y la  creatividad.

De forma más clara, se trata de reeducar al profesor tradicional en el “método rayuela” (un nombre arbitrario para considerar la dirección que toman sus acciones), pero ahora con base en el desarrollo de aquellas áreas arriba mencionadas, para que a través de la integración de sus proyectos e influencia directa de su área de desempeño, se guíe, potencie y acompañe al “Rayuelo” en su afán de descubrir e innovar.

Como resultado, los maestros-intercesores están generando proyectos multidimensionales y algunos otros más especiales que se interelacionan desde su propio origen con diferentes áreas,  identificando su campo o materia de conocimiento en forma particularmente afín para el desarrollo de alguna de las líneas de trabajo  mencionadas.

Una asesoría pedagógica continua, y una evaluación permanente entre pares, con retroalimentación oportuna,  espacios adecuados a la reflexión, disposición y flexibilidad al cambio en un ambiente creativo, crítico, receptivo, proactivo y de construcción permanente, y la posibilidad de mayor interacción y participación del intercesor al exterior de la propia FPR, son los otros elementos que puedo observar en la ecuación de este modelo de educación alternativa a lo tradicional y moderno, que me hacen creer que se puede obtener  un mejor resultado sobre los niños.

Complementando ésto, en nota próxima [ver “El intercesor, figura central por derecho propio” y “El maestro intercesor: figura de la escuela y el sistema”] dejaremos a consideración nuestro punto de vista de padre de familia frente a la relación maestro-escuela y maestro-entorno.

Pero, y los padres, que rol deben mantener?  Por su importancia, ésto sin duda también será tema de una próxima entrega, porque hasta donde entendemos y hemos percibido, también hay novedades en ese sentido.

OttoJ. /RedRayuela

Nueva Revisión al “Método Rayuela”

(v1.1) Hace pocos días tuve la oportunidad de entrevistarme con Elsa Aponte -desde su origen uno de los núcleos de gestión teórica y permanente dinamizadora del proyecto rayuela, junto a su hermana Lenny y a Mauricio Delgadillo- encontrando la gratísima sorpresa de ver que desde noviembre pasado ya se implementaban dos -a mi modo de ver- importantes cambios en el desarrollo de la actividad operativa del que he llamado arbitrariamente el “método rayuela”.

El primero de estos cambios está relacionado con el fortalecimiento de la perspectiva ya conocida de tener un grupo de profesores más unido que se exprese en un mismo lenguaje frente al “método rayuela”. Se basa en la redefinición de las líneas de trabajo para los “maestros intercesores”, que ahora se referencian bajo la mirada del desarrollo del pensamiento. Así, sus planes tienen hoy priorizadas líneas que se enfocan en o hacia el pensamiento lógico, histórico, social, biológico, ecológico, estético, ético, entre otros posibles.

El segundo cambio anunciado, que mas bien resulta ser una prueba piloto, pretende generar la posibilidad de ampliar de manera voluntaria pero supervisada, la base de herramientas que cada individuo objeto de la educación -el “rayuelo”- requiere para la comprensión y el manejo de la información existente en el entorno, contextualizando momentos para organizar su comprensión, planificar responsablemente su transformación, y generar así mayor conocimiento, incluyendo la gestión creativa y el análisis crítico de situaciones diversas en el entorno.

Es de suponer que estos nuevos cambios .que no serán los únicos- continuan con la idea de promover en el rayuelo el desarrollo de su curiosidad, raciocinio, creatividad, capacidad integradora, comprensiva y de trabajo en equipo, todo alrededor del uso de diferentes elementos que motivándolo, le facilitan el análisis situacional, la crítica constructiva, la comunicación, e incluso la intervención oportuna y propositiva en beneficio del propio entorno.

Dicho sea de paso, estas nuevas acciones me demuestran que son los intercesores quienes hoy se convierten en el centro de interés de la FPR.

Desde que mis hijos tuvieron su primer contacto con la escuela -mas bien cercana al modelo tradicional-, he actuado como padre preocupado por entender el tipo de formación y la calidad de la misma a la que los estaba sometiendo. Por ello llegué a cuestionar las actitudes de cada actor (incluyéndome), la efectividad de sus participaciones, lo oportuno y útil de las intervenciones puntuales (cuando las había), la motivación, el acompañamiento, y la capacidad de “enseñar a pensar” (como yo definía en aquel entonces lo que se debería lograr). En resumen, veía con lupa lo que cada actor debería tener hacia cada hijo dejado en sus manos, reconociendo la diferencia cultural, social e individual existente entre cada uno de los alumnos y de éstos hacia los de las demás regiones.

En este sentido fueron muchas las observaciones que hice con algunos de los modelos y propuestas de educación disponibles localmente y que logré conocer de cerca [1], cuestionando y construyendo mi visión del “lo que debería ser” -sin ser versado en la materia pero actuando con el sentido común de padre-, sobre todo a partir del diálogo con algunos directivos, padres, profesores y otros interesados.[2]

Debo destacar que adentrarse en este tema de la pedagogía solo con la intuición y sin haberla estudiado, es casi como sentarse a ver estilos de nado sin que uno nunca se moje del todo, pareciéndole algunos más estéticos y más complejos que los otros.

Terminé por descubrir que aunque en apariencia todos cumplen con disminuir el riesgo para el individuo entrado en el agua, algunos lo logran más eficientemente al fomentar la autogestión del nadador, motivándole al mejoramiento contra si mismo y no contra los demás, y preparándolos para enfrentar cualquier tipo de escenario.

Así hallé elementos para entender que no era solo la universidad la responsable de hacer cambios, inserciones, mejoras y adaptaciones en el sistema educativo, y mucho menos el sistema socioeconómico y político a través de su ministerio del ramo, sino que deben ser los efectores naturales del propio sistema de educación los involucrados y comprometidos con ello; es decir los colegios, escuelas y centros de enseñanza tradicionales o alternativos, son quienes deberían escudriñar permanentemente su desempeño propio y global, y valorar los resultados obtenidos comparándolos con los previstos, para proponer ajustes, cambios y plantear nuevas alternativas en su propio esquema de labor.

En este caso, al redirigir la forma de integrar los contenidos, establecer nuevas lineas de trabajo, explorar nuevas formas de relacionarse con los estudiantes y sus familias, quizá sin proponérselo en la FPR se está logrando corregir un punto que yo he identificado como crítico para el sistema: el que se insista vanamente en dogmatizar que el Centro de Atención debe ser el estudiante, cuando en realidad éste es solo el objeto lógico y natural del cuidado, acompañamiento y demás acciones que realiza el único efector socialmente autorizado después de los padres o acudientes: el maestro o intercesor.

De esta manera, para mi grata sorpresa, la FPR ha definido con naturalidad su propio centro de interés tornando la mayor parte de sus esfuerzos hacia su propio grupo de intercesores, con lo que no dudo se lograrán cambios y mejoras sustanciales en el resultado esperado sobre los alumnos; ejercicio que se enriquece aun mas cuando se evalúa y considera la naturaleza y dinámica familiar, particular a cada joven rayuelo.

En síntesis al mejorar y perfeccionar el accionar de unos actores, reconsiderándolos como objetivo principal del esquema operativo dentro del modelo, se logra impactar más adecuadamente en el “rayuelo”, que no es más que el objeto natural de las acciones definidas e implementadas.

En entregas sucesivas, intentaré redondear y también puntualizar más donde considere haga falta, todo el significado y el peso de las nuevas acciones que se suman a una forma de educación y aprendizaje que desde su origen anda buscando resaltar a la persona social y al ser humano individual, viéndolo siempre como potencial agente de cambio hacia el desarrollo.

OttoJ.


NOTAS.

[1] Muchos de los modelos que en este proceso mas me llamaron la atención, por una u otra razón, son muy conocidos y practicados hoy día. Para entender un poco sobre algunos de ellos, invito a la lectura de estos sitios escritos para el público general:

[2] Ya por el 2012 decidía escribir y explorar mis inquietudes al respecto plasmándolas impotente en un blog (“Blog K: Educación, Recursos y Web“)
Hoy al releerlo, me da escalorfrío pensar que la idea no solo no ha sido nueva, sino que pareciera que jamás ha podido implementarse por completo en ninguna época, lo que me lleva a pensar por añadidura que un método inflexible en relación con las tendencias locales, de región y globales, es un ensayo perpetuo que no se actualiza, no se cuestiona y no es permeable al cambio para el mejoramiento. Y peor aún, así, siendo ya fósil, tiende a convertirse en ícono social cuando no desaparece, ignorándose su verdadero valor intrínseco para el avance social, que será cada vez más nulo hasta incluso convertirse en un inevitable obstáculo aceptado dado el número de ciegos o temerosos adeptos.
De las muchas entradas en este Blog K, destaco las siguientes como complementarias y con interesantes reflexiones al respecto, incluidos los comentarios generados:

 

 

5 y 6 de Mayo: Pruebas PISA para 15.000 jóvenes colombianos

“Los estudiantes del futuro cercano deberán tener espíritu crítico, ser creativos, ser buenos comunicadores y estar capacitados para trabajar en equipo. Y además de dominar las competencias básicas de Matemáticas, Ciencias y Comprensión Lectora y de controlar, por supuesto, las tecnologías, se les exigirá que acrediten cualidades de carácter, como la curiosidad, la iniciativa, la persistencia, la adaptabilidad, el liderazgo y un espíritu solidario hacia el entorno social y cultural”.

Colombia esta dentro de los 70 paises que aplicaran la prueba PISA (Programme for International Student Assessment), con una muestra de 15000 estudiantes de 15 años, sometidos por primera vez a un nuevo estandar añadido: las competencias socioemocionales, y también por primera vez presentado en computador. Cada estudiante cuenta con dos horas para responderlo.

Revise más al respecto, en Paso a PISA 2015 un sitio desarrollado por la Fundación Santillana en convenio con la OCDE para America Latina y España.

Del pasado “Dia E” (Dia para la excelencia en la educacion de Colombia). La jornada en la FPR

Sin duda hay que entender cual es nuestro rol en todos estos cambios que se anuncian con mas seriedad que antes, aunque no sepamos realmente si se daran reformando resultados en alumnos, docentes y comunidad en general. Pero el hecho de que se mencionen tan frecuentemente (aunque sea a raiz de alguna prueba internacional mal recibida) ya nos dice algo.

La propuesta del ministerio para el dia E, explicada de manera general por la rectora, buscaba identificar en cada institucion colombiana elementos que los proyectara a la excelencia, teniendo como base sus instituciones vecinas y como meta el superar en el 2025 a Chile. Para ello diseñaron una metodologia que se debía seguir, con asistencia y enfoque de taller homogeneizados para el país. Se buscan nuevos estandares de educacion mas altos, conformando un ranking de instituciones.

Como no andamos de lleno en el mundo teorico de la pedagogia ni en el de la educación, y a duras penas logramos entablar un dialogo coherente con los maestros, que resalte nuestro papel de padres -debido a esa eterna dificultad de saberes que se ve en cualquier profesion, sumado a que sufrimos la estrechez que nos dá una jerga  técnica que no dominamos,  la apariencia de un todo metodológico que está ya descrito para la época, y la existencia de unos pocos socialmente autorizados para inducir el mejoramiento en ese campo-, es de esperar que nuestra participación en el ejercicio propuesto por la nación en la busqueda de soluciones y propuestas para introducir como constructo la “excelencia académica” en todos los colegios del país, sea mas bien pobre.

Hemos entonces querido hacer un acercamiento a lo que suedió ese día, ejerciendo descuidadamente nuestro derecho a la curiosidad. Se observó una jornada con participación de alumnos que asistieron en calidad de representantes elegidos por sus pares; la presencia de maestros, aquí conocidos como “intercesores” por razones semanticas y de compromiso con el alumno y el conocimiento; y algunos directivos, comprometidos con la “idea rayuela”.  Se noto la ausencia de representantes de los padres, pero quizás era algo de esperarse por la propia naturaleza de la reunión.  Se cumplía así con lo ordenado desde el ministerio de educación para esa jornada,  respecto de la presencia del gobierno escolar, maestros y directivos.

Así mismo se dio paso a una guia de trabajo, adaptada según la linea y estructura del quehacer diario en la propia FPR de Tunja.  Como resultado, se genero un taller cuyo resultado se condensó en unos problemas detectados y algunas recomendaciones al respecto, sustrato necesario para documentar como colegio una propuesta hacia el propio trabajo organizado por el ministerio.

Doble trabajo, diria yo, sin conocer cómo se dió en otras instituciones. Pero necesario sin duda para mantenr el sello “FPR”.

Entrevistados al final del ejercicio de este dia, la diretora del establecimiento, Licenciada Lenny Aponte, y una maestra al azar, la intercesora Andrea Mesa, se concluye que la jornada se puede considerar exitosa. Hubo apropiación, participación, elaboración de supuestos individuales y condensación grupal de expectativas, diagnósticos y propuestas de solución.

Para la rectora, Lenny Aponte, la jornada resulto interesante. Desde su punto de vista se encontro frente a una propuesta inicial que hablaba mas de premio y castigo (muy conductista) pero que se logro adaptar al “sistema rayuela, que mas que a los resultados se enfoca en los procesos”, con muy buena aceptación de los participantes. Su posición, que es la de la escuela Rayuela, es muy crítica frente a la utilidad del objetivo final de crear un estandar colombiano, pero celebra que se esten incluyendo y discutiendo elementos antes impensables en el sistema educativo formal. Con ello, dice, se facilita las dinamicas de cambio necesarias en nuestro pais para lograr el mejoramiento y llegar a la excelencia.

En perspectiva con el metodo impartido en la FPR, las mediciones estandar de calidad y de resultados aplicadas al grupo de alumnos no es lo indicado. Se hacen en cumplimiento de la normatividad y, supongo yo, algunos son aplicados con fines de sistematizar la inserción del estudiante en el medio habitual externo a la FPR (el cual sigue los parámetros tradicionalmente establecidos) para facilitar la elección “de los mejores”, como en el caso del puntaje ICFES para grado 11.

Como lo resume la intercesora Andrea Mesa, la visión humana que sostiene Rayuela del menor, es la de considerar varias perspectivas de persona, integradas en un todo que pretende dar soluciones desde distintos angulos, tantos como individuos existan, construyendo así el conocimiento.  Medir entonces a estos chicos por el metodo general en uso en la escuela tradicional o habitual, es reducirlos a un esquema basico o uniforme, lo cual contrasta con lo enunciado.

Falta eso sí, nuestra integración como padres. O acaso seguimos delegando nuestro rol a la escuela?

O.Jurado