Archivo de la categoría: Salud pública

Sobre la Ballena Azul, y otros juegos de la muerte

Entendiendo como actúa el juego, para prevenir

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“La Ballena Azul” ya está formalmente en Latinoamérica y sabemos de ella gracias a las redes y los medios que prácticamente desde el pasado 24 de abril han alertado de su presencia en Colombia, sobre todo porque el juego ya cobró sorpresivamente tres víctimas y se preveen otras más.

El juego va dirigido a nuestros hijos, tomándoselos para sí en calidad de jugador y luego convirtiendolos en-víctimas. Su detección por los adultos no es fácil, y los medios de control social -incluidas la policia y otras entidades-, no bastan para evitar su difusión.

Dada esta connotación, RedRayuela publica hoy “La Estrategia de la Ballena Azul“, unas páginas que surgen a partir de la reflexión personal del autor, y que pretenden ayudar a entender la naturaleza del juego facilitando algunos elementos para iniciar el análisis de la situación local, de forma que se den respuestas más adecuadas frente al riesgo que significa para nuestros hijos.

Invitamos a su lectura y a enriquecerlas con sus aportes y experiencia.

Este riesgo no puede menospreciarse, y menos ignorarse, pues su resultado, cuando se dá, es irreversible: termina con la muerte o lesión del menor.  Por la misma razón, implica un trabajo en equipo, que involucra familia, escuela y comunidad local.

[ ver “La Estrategia de la Ballena Azul“]

RedRayuela / 2017


Sobre la imagen: photorack.net
http://photorack.net/index.php?action=showpic&cat=77&pic=14447

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Hipertensión, el enemigo silencioso

Este 17 de mayo se celebra el día mundial de la hipertensión, una de las enfermedades con mayor impacto en la salud en la actualidad, afectando a cerca de mil millones de personas y causando 9.4 millones de muertes a nivel mundial. La hipertensión es una enfermedad letal, silenciosa e invisible, que si…[del Blog Gente Saludable, por Alvaro Contreras Villaseñor].

Lee más en Una de cada tres personas con hipertensión no sabe que la padece, ¿tú sabes? — Gente Saludable

Un concurso de interés, para los Rayuelos Creativos que se atrevan.

Bajo el siguiente título el BID ha propuesto intervenir mas efectivamente sobre el tema:

“¿Eres un adolescente en América Latina? Participa del concurso de videos sobre embarazo adolescente no planificado”

Hacer algo al respecto se nos vuelve urgente si pensamos que en nuestra región de America Latina hay 72 nacimientos por cada 1.000 mujeres de entre 15 y 19 años, lo que nos ubica (a América Latina) solo por debajo de África subsahariana y el Sur de Asia.

La fecha límite es el 31 de marzo      —   Los tres mejores videos ganarán un iPad mini.

Se quiere que los adolescentes (de 13 a 18 años) en la región expresen sus pensamientos acerca de las causas y consecuencias de esta situación, y propongan replicar el mensaje para concientizar al público en general sobre el tema.

Más información, en este sitio.  Encontrarás allí los pasos para concursar, los temas que se pueden tratar, los requisitos (como por ejemplo, que pueden ser hasta dos los autores por cada video!)   y lo que debe incluir tu video para que sea considerado en el concurso.   Anímate!

Dos nuevas enfermedades, una misma alerta.

Desde hace varios meses hemos presenciado la diseminación hacia el continente americano, de dos infecciones virales originarias de Africa.

Frente a esta noticia, nuestra actitud fué primero de curiosidad dada la aparentemente enorme distancia que las separaba de nuestro hogar, dando paso -al tomar conciencia y registrar su cercania, comportamiento y grado de afectación individual, familiar, social y económica- a una creciente inquietud y temor por su presencia local, siendo ya relativamente sencillo para cualquiera verificar la posibilidad real de su próxima llegada a nuestra propia región.

Hemos conocido que una de estas infecciones, causada por el virus de Ebola, resulta ser muy letal para los humanos -pues mueren del 50% al 90% de los contagiados-, lo que verdaderamente la convierte en muy temida, mientras que la otra -la fiebre del Chikungunya- resulta ser “un dengue más”, ignorándose que suele terminar con la alteración transitoria pero grave de la capacidad física y emocional del afectado, por la tenaz persistencia de los síntomas (principalmente dolores musculares y articulares intensos), algo que en algunos casos según se ha documentado puede llegar a suceder de forma contínua hasta por dos años.

Estos elementos, sumados entre otros a la inexistencia de una verdadera cura o una medida preventiva eficaz (como sería una vacuna), a los mecanismos biológicos de diseminación y autocontrol que son respectivamente facilitados y evadidos por nuestra propia globalización, al enorme costo económico y social de la atención a la enfermedad y sus efectos incluida la afectación de la economía local, la merma en los recursos de apoyo disponibles, y la disolución palpable de núcleos socioculturales con ruptura, desintegración o desaparición de sus grupos familiares, hacen que la tarea de los sistemas de salud sea más ardua, e involucre mas actores, obligando además a que varias disciplinas trabajen al unísono, registrando con más detalle aciertos y desatinos, desarrollando formas de comunicación oportuna y certera, incluyendo con mayor profundidad un enfoque de cultura local y global, incrementando el grado de participación y compromiso de otros sectores, mejorando exponencialmente sus mecanismos de vigilancia, control y seguimiento, diseñando y aplicando acciones para limitar, disminuir, restringir y controlar las actitudes de pánico en la población, depurando y proyectando con mayor eficiencia y certeza toda la información disponible, etc.

Ello, mientras la propia ciencia médica establece una verdadera ruta para proteger a la población susceptible, que literalmente sigue expectante el desarrollo de estos eventos, y está dispuesta (aunque de manera poco consciente), a transformar en acción las alertas emitidas.

Es por esto último que reductos sociales como escuelas, universidades y organizaciones académicas, centros de entrenamiento deportivo, clubes y grupos culturales o de otra índole, etc, deben valorar su propio estatus al respecto, e instaurar el tema abiertamente con apoyo técnico mínimo pero adecuado a la luz del conocimiento vigente, de tal forma que si se suscita espontáneamente alguna acción, ésta no entorpezca ni obstaculice otras actividades actuales o por establecerse, y se acate más fácilmente cualquier decisión o directriz de voz autorizada al respecto.

En consecuencia, cada individuo con capacidad de decisión, y por extensión cada grupo y sector social, debiera participar y autocuestionar su posición flexibilizándola hacia el cambio documentado e informado, para acercarse finalmente al tan deseado consenso previo a la acción.

OttoJ.